Por Johanna Chieffo
Cae sobre su piel el frío crudo. Noche de invierno, nadie en la casa. Un pecho enrojecido de tanto sentir. Sola ella, sólo ello. Labios resecos, ojos agotados. Buenos Aires no duerme. Una vez más la sed de aventura y el efecto envoltura de la ruda presión. Acaricia sus comisuras. Quiere dar un paseo, quizás...O amar un ratito, ¿Quién sabe? Tiene miedo, si. Ella es frágil y tiene miedo. Bebe vino de a sorbos, mira de reojo. Un reloj algo borroso no quiere detenerse; el tiempo no para por más esfuerzos que haga. Hierve aliento, crece desvelo, erosiona dolor. Cree en Dios y en el consuelo. Los dedos se entumecen por tocar el agua fría para mojar su cuero (el calor la está matando). Tanto amor arde, arde feo. Tango fiero suena bajo, los astros están perplejos y en el infierno una mujer está sola, apartada del color, privada de sus deseos. No sabe si llora o ríe, algo puja en su vientre, algo vibra allí dentro. Cierta fuerza la apodera, cierta debilidad lo desmiente. Y camina despacio, revuelta, mareada. Y se acuesta quieta a contemplar cómo gira el mundo detrás de su puerta. La noche es larga en el invierno, sería mejor de a dos. Pero no puede tocar, no puede. No puede amar...o no quiere. Algo en ella está tieso, algo la socava lento y profundo. Y cae la noche, y pasa el tiempo.
Johanna Chiefo es actriz y estudia Comunicación en la UBA. Además de ser asistente de un posgrado en periodismo, escribe y edita la sección de Arte&cultura del periódico "El Adán de Buenos Ayres" y trabaja como dramaturga y actriz en una producción propia, "Amanda Amada", obra de teatro original que espera estrenar en 2011. Podrán leer más textos en su blog: Respirando drama
* Cuento ganador del Concurso de Literatura de agosto 2011

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