"Podemos imaginarlo todo, predecirlo todo, salvo hasta dónde podemos hundirnos". Émile Michel Cioran

Año III - Nro. 29 - Julio 2008
      

Desde el mar, libres

 

A 10 kilómetros del Reino Unido, un ex marino de la armada británica y aficionado a las “radios piratas” creo su propia Nación en una embarcación construida durante la segunda guerra mundial. Bienvenidos a Sealand.

 

“Quien le roba a un ladrón, tendrá cien años de perdón”

(Dicho popular)

Su alteza Real, el Príncipe Paddy Roy Bates no es un monarca más, él puede prescindir de una guardia que lo custodie de riquezas y protocolos ancestrales. Pasa sus días, gobernando su Nación, con su familia, en un territorio construido por la marina inglesa en 1942. Si bien aún no ha sido reconocido como entidad, el Principado de Sealand funciona como cualquier otra nación del mundo: tiene sus autoridades, bandera, escudo, monedas, estampillas e himno nacional.

Monedas y estampillas de Sealand

Las Roughs Tower es una ex plataforma marina utilizada como fuerte naval durante la segunda guerra mundial en el mar del norte a 10 kilómetros de la costa del Reino Unido. Fue construida para defenderse de los ataques de la flota germana y durante los años en que fue utilizada por la marina esta torre fue habitada, hasta 1956 cuando la abandonaron, por 300 personas. En la actualidad allí sólo viven de manera permanente cinco individuos.

En la década del ‘60 en Europa eran furor las radios pirata, las cuales no eran ilegales porque transmitían desde embarcaciones ancladas fuera de los límites marítimos de cualquier nación. El 2 de septiembre de 1967 el ahora Rey de Sealand llegó a esta estructura marítima para poner en funcionamiento su radio propia pirata, pero ésta nunca funcionó. Sealand

Al darse cuenta de que se encontraba en aguas internacionales hizo su propia interpretación del derecho internacional y reclamó la soberanía sobre el territorio. Aunque no se la reconozca como nación, tampoco se niega su existencia. El pedido de independencia es legalmente válido, ya que la ubicación de esta construcción es en aguas internacionales y escapa por 5 kilómetros al territorio reclamado por el reino europeo.

El Príncipe Paddy Roy Bates de Sealand
La Familia Real de Sealand

Aunque parezca mentira, esta micronación también es presa de los males que aquejan a los grandes países. En 1978 el primer ministro encabezó una revolución donde tomaron por la fuerza al hijo del soberano. Días más tarde Bates logro recuperar su territorio luego de un ataque armado tomando como rehenes de guerra a los revolucionarios. Sólo la intervención de un diplomático alemán pudo destrabar el conflicto y fueron liberados los últimos rehenes.

El Gobierno británico, más allá que declaró su autoridad sobre el territorio, parece mantenerse al margen y se cuida de hacer cualquier tipo de declaración al respecto. Los documentos ingleses, que expiraron tras 30 años de confidencialidad, declaran diversos planes de recuperación del territorio, los cuales fueron finalmente descartados.

Como si las curiosidades o las rarezas de este sitio fueran pocas, en 2007 fue puesto en venta. Una inmobiliaria de Granada anunció su venta en 750 millones de Euros. Se sabe que una de las interesadas en adquirir la propiedad fue The Pirate Bay, una de las entidades más importantes anti-copyright y también partido político en Suecia, de la que ya hablamos en Alrededores.

Planos para la construcción de la embarcación

Quizás Sealand no sea reconocida nunca como un país independiente, como también puede suceder que algún día sea nombrada como una más de la naciones que ocupan este complejo escenario. Lo que nunca podrá negarse o discutirse es la osadía realizada por este señor, hoy Rey, que pudo cumplir el sueño de muchos, mojarle la oreja a la Reina y conseguir cien años de perdón.

 

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