Desde el siglo XII, el poder sobre la vida se desarrolló bajo dos prácticas: anatomopolíticas -sobre el cuerpo humano- y biopolíticas -controles reguladores de la especie- a efecto de conquistar una homeostasis, una tecnología de seguridad, reguladoras de la población en términos de Michel Foucault. El poder que residía en el soberano era “el de hacer morir, o dejar vivir”.
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Javier Mariscal, recién nacido, en brazos de su madre y junto a su padre |
Como ejemplo de un estado biopolítico por excelencia podemos mencionar al Estado Nazi, totalitario y excepcional. El régimen de Hitler practicó el racismo estatal en busca de alcanzar la raza aria como política superadora, pero no obstante fue biopolítico no por practicar el racismo, sino por ejercer el “poder soberano” de determinar “quién debía vivir y quién debía morir”.
Así, el judío en el campo de concentración era considerado “un objeto biológico” en tanto nuda vida que podía ser “suprimido impunemente” sin que ello constituyera un crimen o sacrificio. La Alemania Nazi se caracterizó por llevar a cabo programas eugenésicos negativos y quizás sea el ejemplo más acabado en este aspecto. Ahora bien, dentro de los programas eugenésicos positivos encontramos la reprogenética como claro ejemplo de racismo científico.
Definamos la palabra "eugenesia", como “mientras que la evolución realiza una selección de caracteres de modo natural, la eugenesia en cambio reemplaza esa selección innata por una |
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Santuario en la cámara de gas de Auschwitz |
| selección conciente, premeditada o artificial a fin de acelerar las características deseadas y la eliminación de las no-deseadas”. La ingeniería genética en cualquiera de sus formas practica la eugenesia positiva. Esta nueva biopolítica ejerce un poder soberano diferente “debe o no nacer”. |
Javier Mariscal nació el pasado 12 de octubre en Sevilla para salvar a su hermano Andrés de tan sólo 6 años que sufre de beta talasemia –la forma más grave de anemia congénita-. La sangre del cordón umbilical del bebé servirá para realizar un transplante de médula al hermano mayor para que fabrique células sanguíneas sanas.
El primer caso de este tipo de “bebés diseño” data del 2003 y se estima que ya nacieron 20 bebés en el mundo para salvar a sus hermanos. En Argentina, aún no hubo un caso así, pero la tecnología para un eventualidad semejante ya está disponible desde hace años.
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Uno de los debates que se abren es que el hermano salvador nace con un fuerte peso a sus espaldas. Su llegada al mundo es de carácter instrumental y el amor está muy alejado de eso, por más que los fines sean nobles. Estos padres desesperados están pidiendo una hazaña, una proeza y si sale mal, es horroso ¿Qué pasa con los embriones no-compatibles con “la salvación”? Se desechan como si fueran materia prima científica que no redituó y en verdad, constituyen abortos en serie. Lo mismo ocurre, cuando huevos o cigotas fecundados “vencen” en las cámaras de frío antes de ser implantados en la futura madre que será inseminada artificialmente. |
Michel Foucault |
El uso de medios técnicos para seleccionar características de los neonatos, a juicio de filósofos como Jugern Habermas, en la libertad del futuro nacido, que es de facto predeterminado pueden producir dos tipos de efectos: uno sobre el individuo cuando nazca y otro desde la perspectiva de la especie, sometida a la moda, a las experimentaciones con consecuencias imprevisibles sobre el equilibrio de los sexos, la variedad genética, la resistencia a futuras epidemias entre otros.
Lamentablemente en nuestra actualidad no existe una legislación que proteja los derechos del no-nacido. Parecidas preocupaciones han surgido cuando el diagnóstico prenatal de una enfermedad congénita lleva al aborto. ¿Qué sería éticamente menos problemático, el matar un organismo de 16 células clonado, diseñado, o un embrión de dos meses? Ahora se decide si debe o no nacer. La propia vida se halla indefensa dentro o fuera del seno materno pero antes de nacer.
Este tipo de racismo en nombre de la Ciencia y como señalara el filósofo humanista, Héctor Schmucler “La biotecnología borraba el racismo que la eugenesia traía a sus espaldas. La eugenesia ahora triunfa a la manera de mercado”. El racismo ha encontrado en la eugenesia su fundamento científico, su propia legitimidad.
Y como bien señalara el filósofo austríaco y padre fundador de la logoterapia, Víktor Frankl: “¿Quién es en realidad el hombre? Es el ser humano que siempre decide lo que es. Es el ser que inventó las cámaras de gas, pero también es el ser que entró en ellas con paso firme y musitando una oración”. |
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