El 5 de abril de 2007 el docente Carlos Fuentealba falleció como consecuencia de una herida recibida el día anterior por parte de la policía neuquina. El hecho sucedió en el marco de una protesta docente en la que los maestros de la provincia patagónica exigían mejoras de sus condiciones laborales. Luego de su muerte la imagen de Fuentealba se erigió como el estandarte de las luchas docentes en todo el país. Sin embargo, más allá del recuerdo por parte de sus colegas en cada una de las marchas, los homenajes se suceden a lo largo y a lo ancho del país. Tal es el caso de esta pintada en una de las parede del Polideportivo Normal 7 del barrio de Almagro.